lunes, 23 de noviembre de 2009

Vicente se bebió todas las estrellas, se quedó dormido y ya no despertó


Vicente

    Tenía diez años cuando llegaste y me regalaste casi dieciséis. Enseñaste a mi abuela a amar a los animales aun más que yo. Dejaste un lugar vacío aquí, lágrimas y un testamento lleno de más de mil recuerdos. Vicente, ya te extraño tío perrito.

     Espérame en el puente sobre el arcoiris con mi papá, tus hijos, tu esposa y todos los que ya se nos han ido. Lo que se ama nunca muere.


Vicente y Kimberly (su hija)


Comino (su esposa) y yo


Kimberly (su hija)

     Te fuiste como llegaste, conmigo pero esta vez quien durmió fuiste tú y yo quedé contigo y sin ti.



Vicente y su mamá humana

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